Sara Mataix Psicologia | Beneficios de la práctica del Mindfulness
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Beneficios de la práctica del Mindfulness

¿Has probado a escribir la palabra mindfulness en algún buscador como, por ejemplo, Google?

Quizá es así como has encontrado este artículo. Habrás comprobado que circulan muchas definiciones del término, la mayoría basadas en la misma idea,  y que los beneficios de su práctica son cuantiosos.

¿Es todo eso cierto?

Antes de contestar, te invito a que dejes de leer y lleves toda tu atención a la respiración en este momento: siente el aire que entra por tu nariz, su calidez o frescura, y cómo se te hincha y deshincha el pecho o el abdomen. Observa el ritmo acompasado de la respiración. Acabas de realizar una práctica básica de mindfulness.

Cuando algo tan sencillo se practica de forma habitual los beneficios, según la ciencia —y la experiencia—, sobre tu mente y tu cuerpo llegarán sin buscarlos.

¿Qué significa mindfulness?

Es la traducción inglesa de la palabra Sati que significa atención plena o conciencia plena. Ambas acepciones están reconocidas como equivalentes. Su origen se remonta a las comunidades budistas de hace más de 2.500 años. Lo que ahora conocemos por mindfulness es la adaptación en Occidente de las prácticas contemplativas orientales introducidas por Jon Kabat-Zinn.

Aunque parezca que es una moda, en realidad la psicología y psiquiatría clínica llevan estudiando sus beneficios y desarrollando intervenciones basadas en mindfulness desde los años 70. Así, el mismo Jon Kabat-Zinn desarrolló un programa denominado «Reducción del estrés basado en la Atención Plena», germen de los programas de 8 semanas más populares en la actualidad, y que empezó a impartir en la Clínica para la Reducción del Estrés que fundó en EEUU.

Otro referente en Europa es el Maestro zen, de origen vietnamita, Thich Nhat Hanh que fundó la Orden Interser en Francia en los años 60 donde enseñaba los fundamentos de la Conciencia Plena. En España se considera el padre del mindfulness al doctor Vicente Simón.

En palabras de Kabat-Zinn, mindfulness se define como «prestar atención de manera intencionada a pensamientos, emociones, sensaciones corporales y al entorno de forma consciente, con interés y sin emitir juicios, con aceptación».

El mindfulness utiliza la meditación como herramienta formal. Durante la práctica se toma conciencia y se presta atención al momento presente. No se atiende a los pensamientos enredándote en ellos, sino que los dejas pasar tomando conciencia del pensamiento que pasa y de tus sensaciones físicas en ese instante. Solo observas. 

Al observar experimentas una conexión estrecha contigo mismo, con tu cuerpo, con tus emociones y con tu mente; te ves a ti mismo como si fueras el observador que ve todo lo que te ocurre de manera que te haces más consciente de tus pensamientos y emociones, por eso es una práctica fundamental para su autogestión.

Sin embargo, en la vida diaria la tendencia es a dar vueltas a lo pasado o al futuro provocando estados de ansiedad, miedo, etc. Mindfulness te enseña a aceptar el momento con amabilidad y sin juicio generando un estado de quietud y equilibrio en tu mente.

Beneficios de practicar mindfulness

La práctica del mindfulness no es más que aplicar las habilidades atencionales innatas en el ser humano para vivir con mayor presencia, serenidad, resiliencia y actitud amable ante las circunstancias de la vida. 

Entre los beneficios avalados por la ciencia destacan:

—Mayor presencia aquí y ahora

—Capacidad de afrontar el estrés

—Reducción de la ansiedad

—Mejora de las habilidades sociales

—Reducción del dolor crónico

—Menor riesgo de caer en una depresión

—Mejora de la creatividad

—Mejora de la presión sanguínea

—Mejora de la salud física y mental

—Menor reactividad e impulsividad

—Regulación de las emociones

—Mejora de la concentración

—Fortalecimiento de la persona: desarrollo personal y profesional

—Toma de conciencia de lo que nos ocurre: qué evitamos, miedos…

—Aceptación de uno mismo

—Mejor relación con los pensamientos evitando la rumiación

—Mayor equilibrio, calma y serenidad en general

 

Existen más de 5.000 estudios científicos que demuestran los beneficios de la práctica continuada de mindfulness. Y esto es importante: no busques beneficios en una semana; es necesario que la práctica se integre en tu rutina para que realmente se produzcan los cambios estructurales y funcionales en el cerebro necesarios que experimentar los beneficios. Estos cambios en el cerebro son importantes porque tienen un impacto directo en tu forma de pensar y de comportarte.

Esto es así porque la práctica de la atención plena favorece respuestas más reflexivas –lo que llamamos claridad mental- e inhibe respuestas cerebrales automáticas. El sentido de practicar mindfulness es poner la atención enfocada en cada instante de tu vida y experimentar lo que te ocurre cuando te ocurre.

Pero no creas que el mindfulness es el antídoto que todo lo cura. De hecho, no cura nada. Lo que hace la práctica continuada es llevarte a observar y es gracias a esa observación que tú mismo vas adquiriendo la capacidad de autorregularte y manejar conscientemente tu nivel de ansiedad, estrés, dolor… Por esta razón es una herramienta que cada vez más utilizan los psicólogos como parte de la terapia. 

Es importante el compromiso con la práctica y recomendable no buscar los beneficios sino dejarte disfrutar del momento, de la experiencia misma. Los beneficios llegarán solos.

Conclusión

Practicar mindfulness te enseña cómo traer la mente al presente conectándote con las sensaciones del cuerpo. Se utiliza la respiración porque es lo que más te conecta con el presente: tu cuerpo no está ni en el pasado ni en el futuro; está aquí y ahora. Y la respiración es lo que ocurre en este instante. Poco a poco aprenderás a apreciar los pequeños detalles de cada día conectando con una vida más consciente.

Todos los beneficios antes citados se basan en esta toma de conciencia que te procura un mayor autocontrol autorregulación emocional, paciencia y aceptación, concentración y autoconocimiento, resiliencia y gratitud. Los demás beneficios (creatividad, mejora de las relaciones, serenidad, menos estrés, etc.) derivan de ella.

Cómo empezar

Lo más recomendable es seguir un curso o taller con un instructor acreditado y de confianza. Hay muchas meditaciones disponibles en la red y muchos libros a tu alcance, pero puedes desmotivarte, quedarte con dudas, no seguir tu progresión, etc. 

En Sara Mataix Psicología y Mindfulness te ofrecemos dos cursos de 8 semanas, uno de iniciación si no tienes experiencia, y otro de nivel avanzado. Tienes toda la información aquí: